La kalanchoe es un género de plantas que pertenece a la familia de las crasuláceas o suculentas y provienen de Madagascar. Hay más de un centenar de variedades, pero son pocas las más conocidas y usadas como plantas de ornato, entre ellas la Kalanchoe al por mayor daigremontiana, la Kalanchoe pinnata, o la Kalanchoe al por mayor gastonis bonnieri. Pero además se le conoce por sus propiedades curativas, como la Kalanchoe flammea, que se usa contra afecciones respiratorias y por sus propiedades antiinflamatorias.

La kalanchoe, es una planta que crece de manera fácil y que se reproduce por hijuelos que curiosamente nacen de los bordes de sus hojas. Es sumamente adaptable tanto a condiciones de poca luz como de sol y aunque es resistente, hay que tener cuidados en caso de heladas, por ejemplo. Tener en interiores la kalanchoe es favorecedor porque produce oxígeno, en lugar de consumirlo. Tampoco es muy exigente con el suelo, ya que acepta bastante bien el suelo ligero, así como condiciones de poco riego.

Otras características de la kalanchoe

Además, la kalanchoe es una planta fuerte y resistente a plagas, aunque sí hay que cuidarla de insectos como los pulgones y también del riego excesivo. Este tipo de plantas, gracias a su enorme capacidad de adaptación, pueden ser arbustivas o trepadoras, así como anuales o perennes. Sus hojas tienen un largo peciolo, son opuestas y algo que llama mucho la atención es su floración. Porque pueden tener en los bordes un sinnúmero de inflorescencias de tonos encendidos, entre ellos rojo, naranja, amarillo o rosado.

Es por eso que tener una Kalanchoe al por mayor es siempre bueno, ya sea por disfrutar de una planta resistente, con floración colorida y alegre, o por sus propiedades medicinales (se dice que es tan completa que cura tanto heridas externas como problemas mentales), que vale muchísimo la pena rodearse de ella.